Qué hacer en una inundación

Anualmente, se producen más muertes a causa de inundaciones que por cualquier otro peligro que guarde relación con las tormentas. La causa más común de fallecimiento en inundaciones es la de conducir un vehículo por aguas inundadas peligrosas. Afortunadamente, contamos con ciertas medidas que pueden ayudarnos a protegernos no solo a nosotros mismos, sino también a los demás y a nuestra vivienda.

Así debemos actuar durante la vigilancia o aviso de inundación.

Lo primero que debemos hacer cuando nos llegue la alerta por inundación es proveernos de alimentos y agua. Almacenaremos al menos 2 litros por día por cada persona de agua y no nos olvidaremos de las mascotas. La reserva deberemos tenerla por lo menos para 3 o 4 días.

Por otro lado, escucharemos las noticias para estar a la última sobre las novedades de la tormenta. Tendremos a mano los registros de vacunación, especialmente al del tétanos. Este aspecto es más importante de lo que creemos. Además de ello, llevaremos todo lo que tengamos en el exterior dentro de casa, ya sea mobiliario de jardín, parrillas o cubos de basura. En caso de que tengamos caseta para mascotas y no podamos llevarla al interior, trataremos de amarrarla con fuerza.

En caso de que sea estrictamente necesario evacuar el lugar, cortaremos el suministro de todos los servicios públicos y cerraremos la válvula principal del gas. Nos alejaremos de las áreas propensas a la inundación como pueden ser las zonas bajas y muy importante, evitaremos conducir a través de áreas que estén inundadas o con agua estancada. Tan solo 6 pulgadas de agua pueden causar la pérdida del control del coche.

¿Qué hay que tener en cuenta tras haber ocurrido la inundación?

Evitaremos que los niños beban el agua estancada ni lavaremos nuestra ropa en ella. Beberemos únicamente agua limpia y segura que habremos almacenado previamente. En caso de haber tenido que evacuar la vivienda, regresaremos únicamente cuando las autoridades locales de la zona comuniquen que es seguro proceder a ello.

Todo alimento o agua embotellada que haya estado en contacto con la inundación, deberemos desecharlo. Hay que saber que las aguas inundadas causan también enfermedades infecciosas, además de contener sustancias químicas perjudiciales.

Cuando hayamos regresado a casa, si observamos que sigue inundada, emplearemos prácticas de limpieza seguras. Retiraremos los paneles de yeso y material de aislamiento contaminado por el agua de la inundación y aguas residuales. Eliminaremos también los artículos que no se puedan lavar o limpiar con solución de cloro como los colchones, las alfombras o los peluches de los más pequeños.

Limpiaremos las paredes y les suelo, así como otras superficies con agua y jabón. Para sentirnos más seguros en cuanto a la desinfección, podremos proceder a hacerlo con una solución que hayamos preparado con una taza de cloro por cada cinco litros de agua.

Así, conseguiremos que durante la inundación y las horas posteriores estemos seguros. Estos consejos podrían ser de utilidad en cualquier momento del año, puesto que este tipo de lluvias torrenciales no suele avisar y conviene tenerlos en cuenta.